Alcalá se ha convertido en una especie de campo de minas para el vehículo rodado. Para conducir un coche por la ciudad hay que poseer una mezcla de Inteligencia Artificial, tener la pericia de un cartero y un taxista y la paciencia de un bendito. Y, uniendo todo eso, costará mucho trabajo no tropezarse con una obra que obligue a replantear todo tu itinerario.

CONTENIDO EXCLUSIVO

Hazte socio. Si ya lo eres y aún no tienes claves pídelas a [email protected]

Si ya eres socio inicia sesión