- El último molinero de la vieja escuela (IV)
- El último molinero de la vieja escuela (V)
- El último molinero de la vieja escuela (VI)
Y seguimos con el maestro molinero Juan Guillén Sánchez, nuestro paisano de 96 años de edad que nos conecta directamente con un pasado alcalareño muy lejano.
En 1947, Juan, ya maestro molinero con diecisiete años, comenzó a salir de casa por la tarde para trabajar de noche en la calle Salvadores, en la tahona de la panadería de Manuel Hermosín, llevando consigo el canasto con la cena y la bandurria. Su responsabilidad en el trabajo y los gustos propios de la juventud ponían de manifiesto una personalidad armónica y bien definida.
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