La Sección Alcalareña de la Adoración Nocturna Española continúa preparando los actos en torno a la Solemnidad del Corpus Christi en Alcalá de Guadaíra. Como es tradición desde la creación de este pregón eucarístico, el pregonero de la edición ha respondido a una serie de preguntas para adelantar algunas de las claves de su exaltación.
En esta XVII edición, el encargado de pronunciar el Pregón del Santísimo Corpus Christi será Francisco E. Núñez Menacho, quien afronta esta responsabilidad con «un enorme compromiso con la Iglesia» y con la intención de transmitir al público la vivencia de una celebración eucarística.
«Para mí supone una enorme responsabilidad exaltar la Eucaristía como centro de nuestra vida y un firme compromiso con la Iglesia», asegura el pregonero al ser cuestionado sobre qué significa para él asumir esta labor.
Sobre el enfoque que tendrá su intervención, Núñez Menacho explica que el eje central del pregón será precisamente recrear la esencia de una misa. «Las líneas en las que estoy intentando basar el pregón es transmitir al público la sensación como si estuviese en una eucaristía, ese es el epicentro del pregón», señala.
El pregonero también reflexiona sobre el papel actual de las hermandades y cofradías en una sociedad cada vez más secularizada. En este sentido, defiende que las corporaciones religiosas van mucho más allá de la dimensión interna de cada hermandad.
«Las hermandades somos elementos de cohesión en la sociedad que trascienden más allá de la propia hermandad. Somos entes de barrio que se preocupan por sus vecinos y están atentos a cualquier llamada», afirma.
Asimismo, Francisco E. Núñez Menacho ha querido lanzar un mensaje dirigido especialmente a los jóvenes, animándolos a acercarse a la Iglesia, a las hermandades y a la Adoración Nocturna.
«La juventud es necesaria pues es el futuro de cualquier hermandad. Acercándose a la parroquia y viviendo en comunidad es como verdaderamente participamos y vivimos la fe», sostiene.
Además, destaca la importancia de la Adoración Nocturna como espacio de encuentro espiritual. «La oportunidad que nos da la Adoración Nocturna de sentirnos cerca del Señor y notar su presencia es un verdadero regalo para todos los jóvenes, pues estando cerca del Señor aprendemos que Él es el camino, la verdad y la vida», concluye.
