Que por qué no se siguió aplicando la acertada política del primer Ayuntamiento «democrático» (passez-moi le mot) en relación a la toponimia urbana de Alcalá. Entonces se cambió Franco por Mairena, Comandante Castejón por El Derribo, José Antonio por El Duque (aunque en este caso no se retomó el nombre tradicional de plaza de la Era), Queipo de Llano por Juan Abad... Y de pronto... esta sana política se paró en seco. ¿Por qué?

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