«Hemos llegado a un punto en el que es necesario decidir qué tipo de ciudad queremos ser» 

Ha llegado septiembre y una vez más nos encontramos con la noticia de un vertido en el río. Siempre entre septiembre-octubre o febrero-marzo… año sí y año también, lleguen o no las lluvias, lo envenenan. Parece que por una vez no ha sido río arriba, sino río abajo, más cerca del Guadalquivir. Las malas prácticas parecen ser contagiosas, pero ¿qué más da dónde haya sido? Lo importante es saber ¿quién vierte y por qué? ¿las aceituneras? Esta vez parece que no… no hay espuma, pero sí cientos de peces flotando.

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