Las obras de acceso al molino hipogeo de la calle La Mina está trayendo de cabeza a más de uno. Nada más pasar por la estrecha acera que rodea el foso donde irá el famoso ascensor con su traje de hierro oxidado, lo primero que observamos es que la antesala del Teatro Gutiérrez de Alba está apuntalado. Toca madera. Al parecer se debe al refuerzo de uno de los pilares para colocar una rampa de minusválidos. ¿Por qué no explican desde el Ayuntamiento qué es lo que está pasando y si esto estaba de antemano previsto?

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Romualdo Maestre

Romualdo Maestre

Periodista del diario ABC desde 1989. Alumno becado por el Foreign Office en Londres, fue profesor de Opinión Pública en el Instituto Europeo de Estudios Superiores de Madrid