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La cementera de Portland Valderrivas ha defendido que su proyecto de «coincineración» en Alcalá es un modelo de «economía circular» ampliamente extendido en Europa que avanza «en la simbiosis industrial y en la reducción de emisión de gases de efecto invernadero, mediante la utilización de diferentes tipos de residuos no peligrosos como combustible». Este proyecto está en la recta final para su implantación y actualmente se encuentra en fase de recibir la Autorización Ambiental Integrada por parte de la Junta de Andalucía.

Hay que recordar que la Plataforma No a la Incineración en Los Alcores de la que forman parte el grupo ecologista Alwadi-ira y partidos de la oposición alcalareña ha venido denunciando que esta práctica es perjudicial, sobre todo si se practica junto al núcleo urbano. Recientemente los ecologistas han presentando 127 alegaciones a la Declaración de Impacto Ambiental en contra de la «incineración de residuos» en la planta alcalareña.

En este sentido, la cementera ha asegurado que «no se trata de incinerar basuras, ni de convertir Alcalá en un inmenso basurero, sino todo lo contrario, busca mejorar la calidad del aire en el entorno cercano». Responde así a los planteamientos de la plataforma que intenta impedir la actividad. «En cuanto al proceso seguido por las Administraciones pertinentes, se trata de un proceso totalmente abierto y transparente, como ejemplo de ello, la propia plataforma ecologista indica en su nota de prensa que ha presentado 127 escritos de alegaciones», defiende la cementera.

En relación a los «perjuicios para la salud y menoscabo de oportunidades en la zona de implantación» a los que alude Alwadi-ira, la cementera asegura que «cumple estrictamente con la normativa en materia de medio ambiente y salud aplicable». Asimismo, sostiene que «el proyecto tendrá un efecto tractor para la industria del entorno y servirá de motor para el desarrollo de otras iniciativas de economía circular».

El futuro combustible que usará Alcalá utilizará «residuos no peligrosos» que, primero recibirán un tratamiento específico por gestores autorizados y, debido a su alto poder calorífico y a sus características en cuanto a composición y granulometría, permitirán sustituir parcialmente el combustible actual; coque de petróleo utilizado en la fábrica por estos combustibles «más sostenibles».

Señala la cementera que esta práctica está reconocida por la Comisión Europea como una de las «mejores técnicas disponibles» para la fabricación de cemento.

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