Plano fotovoltaica bucaré

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La asociación ecologista Alwadi-ira ha llevado a la la Fiscalía de Medio Ambiente el proyecto de macroplanta fotovoltaica de 400 hectáreas denominado Bucaré. Consideraran que se puede estar ante un delito ecológico, ya que afecta a un espacio protegido y de gran valor medioambiental. Además ha presentado 20 alegaciones al proyecto ante el Ministerio para la Transición Ecológica y ha solicitado al Ayuntamiento de Alcalá la suspensión del proyecto durante un año, al objeto de gestionar su paralización definitiva.

Ante la avalancha de grandes proyectos como la fotovoltaica de Bucaré, Alwadi-ira, como otras asociaciones preocupadas por una mala o ausente planificación a la hora de implantar esta necesaria tecnología, reclama la urgencia y la necesidad de que «contemos con una
ordenación racional y razonada que evite tentaciones especulativas y proteja los bienes básicos que pueden estar amenazados, entre ellos, la fauna, el suelo y el paisaje. Una pérdida de diversidad en los usos del suelo y una disminución de la calidad paisajística pueden ser los efectos colaterales de una inadecuada o inexistente planificación».

Piden un modelo «justo»

Por tanto, afirma la asociación, «es perentorio compatibilizar la necesaria descarbonización de la economía con la protección de la biodiversidad, la justicia social y equilibrio territorial». En este sentido, insisten en que «ningún modelo será justo social y ambientalmente si se continúa primando un sistema económico insaciable, que encuentra en las empresas energéticas y en sus grandes proyectos la forma de perpetuar sus beneficios.

El caso de la proyectada fotovoltaica de Bucaré, según los ecologistas, tiene previsto ocupar 400 hectáreas junto a la dehesa del mismo nombre, protegida como Paisaje Sobresaliente, y
el arroyo de Guadairilla, justo en un enclave de gran valor para la avifauna y, especialmente,
para la invernada de las grullas, avutardas, sisones y para numerosas aves rapaces que la
patrullan continuamente, afectando a más de 1000 hectáreas si se suma la línea de evacuación».

Los ecologistas entienden que «estamos ante una de las zonas con mayor valor ecológico de Alcalá, ya castigada por proyectos como: Los González, Haza de la Sesenta, Primo Alemán y Cerrado de Cabrera, que no superando los 50 MWp, han logrado sortear la tramitación en el Ministerio de Medio Ambiente y evitar así la evaluación de los impactos sinérgicos y acumulativos de varios proyectos concentrados en un pequeño territorio.

Asimismo, los ecologistas sospecha que «esto puede estar sucediendo con el denominado Don Rodrigo I, de 500 hectáreas, que discurre desde Torre Abad hasta la Cañada Real de Morón, junto al río Guadaíra, aparcado en 2017, donde hoy se presentan proyectos con una potencia que no sobrepasa los 50 MWp, y que se sitúa también en el mismo espacio».

Desarrollo de plantas en Alcalá

Alwadi-ira recuerda que un 12% del suelo no urbanizable de Alcalá se ve afectado ya por
plantas o proyectos de plantas fotovoltaicas. En este sentido, denuncian que la forma de actuar de «las potentes empresas del oligopolio energético, que son las que han dictado las normas del mercado eléctrico y de su desarrollo, empresas que juegan también con el sector de las energías renovables repitiendo los errores que nos ha traído a la crisis planetaria actual».

Ante esta realidad, «resulta urgente establecer fórmulas que favorezcan los consumos energéticos y eléctricos con beneficios a la comunidad y penalicen los privativos y acaparadores, mediante, por ejemplo, el impulso a la gestión de la electricidad desde la economía social y solidaria, eliminando o reduciendo la tributación de los proyectos energéticos generados desde esta óptica no lucrativa».

Pequeñas iniciativas

Los ecologistas piden «más ambición» y «potenciar esas pequeñas y medianas instalaciones de poca potencia, y que nada pueden hacer en el mecanismo de subastas». Estas instalaciones, de iniciativa municipal, de comunidades energéticas o de cooperativas, «cubrirían demandas locales y se perdería poca energía en el transporte».

Instan a la sociedad civil y a colectivos alcalareños a «rechazar la vorágine especulativa de las fotovoltaicas, verdaderas urbanizaciones en suelo no urbanizable» y al Ayuntamiento de Alcalá a «parar ya la destrucción del medio ambiente en nuestro municipio».

Francisco Amador

Francisco Amador

Licenciado en Periodismo. Actualmente La Voz de Alcalá, Sevilla Actualidad y En Andaluz. Antes en Localia TV y El Correo de Andalucía.

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