Antigua Eléctrica del Águila en la calle Jardinillo. Lva

Hacia 1947, Juan Guillén tenía el oficio aprendido y aprobado por el maestro, por eso Antonio Sánchez, su tío y mentor, habló por él al panadero Manuel Hermosín Ballestero, Cartera, para que lo colocase en su panadería de la calle Salvadores, al frente de las dos tahonas de piedras blancas. Como el panadero conocía bien la manera de trabajar y la formalidad del tío y del sobrino, lo admitió de inmediato. El joven oficial, a los 18 años, se convirtió en maestro de dos tahonas de panadería movidas por energía eléctrica. De esta manera, Antonio Guillén Sánchez iniciaba su itinerario laboral como maestro molinero, en el que se mantuvo hasta el día de su jubilación.

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