vicente rus

Cuando la transición echó a andar yo era un niño cuyos únicos problemas eran unos zapatos de plantillas ortopédicas para mis pies planos y un rotacismo pronunciado por una mala colocación de la lengua y el aire. Mis recuerdos a este respecto son aún vivos y en algún sentido traumático. Así, por ejemplo, no olvido mis primeros cantos del himno de Andalucía: ¡cómo y cuánto temía cantarlo!

Contenido exclusivo para socios. Hazte socio por sólo 3 euros al mes y pago trimestral. Si eres socio y aún no tienes claves pídelas a [email protected]

Si ya eres socio puedes acceder acceder con tu cuenta a través del siguiente formulario o en esta página: