Mirar por el agujero de la cerradura de un viejo portalón y en un punto de fuga que inmediatamente aparece, se ve el campo, como si lo viera entrecerrando los ojos. No es un campo cualquiera, parece ya un sueño de lejanía, es el campo abierto siempre misterioso. El paisaje no es un espacio cualquiera porque se nos aparece siempre como un descubrimiento que no es un hallazgo de la Geografía o de la Geología, sino de lo escondido del espíritu humano. El paisaje es siempre limpio, claro y alto, que es como sólo el alma puede contemplarlo.

Contenido exclusivo para socios. Hazte socio por sólo 3 euros al mes y pago trimestral. Si eres socio y aún no tienes claves pídelas a [email protected] Si ya eres socio puedes acceder con tu cuenta desde aquí

Avatar

María del Águila Barrios

María del Águila Barrios nace en una casa de vecinos de la calle Sánchez Perrier. Siempre interesada por Alcalá es gracias a sus amigos Lauro y Olga por lo que se decide a colaborar en La Voz de Alcalá....