Cuando tengan este periódico entre las manos quedarán unos días para las elecciones autonómicas. Estará el amable lector en los dilemas de aquí le otorga la confianza de su papeleta, que es siempre un papelón. Quienes piensan que el voto en Alcalá de Guadaíra está cautivo de la costumbre o los sentimientos andan bastante equivocados.

La diferencia de voto, por ejemplo, del PSOE en las últimas elecciones generales de 2023 (36%) y la autonómica de 2022 (23,4%), es casi de 12 puntos. Quiero con esto decir que hay muchos alcalareños de voto socialista que no ven con malos ojos a Juanma Moreno. El voto hacia el PSOE, sin embargo, se mantiene estable entre municipales y generales, en torno al 36%.

Este trasvase de votos es aún más acusado en el PP. Si los populares locales obtuvieron un 20% de los votos en las últimas elecciones locales, este dato subió hasta el 30% en las generales y hasta el 40% en las autonómicas. Llama muchísimo la atención la duplicación del voto popular de municipales a autonómicas. Lejos del indudable tirón del candidato conservador, y de la política aseada que ha practicado, la falta de incentivos locales para votar al PP debería de haber saltado las alarmas en algún despacho.

Alguna vez he comentado este tema: la incapacidad del Partido Popular para encontrar un liderazgo que despierte el interés y la ilusión de unos votantes que sí lo apoyan con otros candidatos. Pero parece que no hay mucha discusión en este sentido y así le va al PP local.
El voto de Vox, sin embargo, se mantiene estable en los tres comicios: en torno al 14%. Esto es otro dato que deberían tener en cuenta los estrategas locales. Hay un voto de castigo, de hartazgo, que no tiene pinta de que se diluya en la tentación del voto útil. Si la derecha local tiene verdadera aspiración a dar alguna vez el sorpasso al PSOE, después de 45 años de gobiernos socialistas, tendrá que contar con la colaboración y complicidad con los representantes de VOX. Tampoco parece, en este sentido, que las relaciones sean estrechas ni cordiales. El próximo domingo veremos qué queda de estas cábalas.