Los balcones de Alcalá, como todos los de España, se han convertido en el espacio público, el foro donde relacionarse más allá de las paredes que delimitan la vivienda. El confinamiento decretado por el Gobierno con la declaración del estado de alarma ha obligado a las familias a buscar vías de escape para sociabilizarse, para que el día a día sea más llevadero mientras se libra una batalla en las calles y en los centros sanitarios para superar la pandemia del coronavirus.  El primer día de confinamiento, los balcones se llenaron de aplausos para apoyar a los sanitarios que han continuado durante todo este tiempo. A los servicios de emergencias y cuerpos de seguridad también se les ha reconocido el esfuerzo con ovaciones, correspondidos con el sonido de las sirenas y las señales luminosas de los vehículos. Una escena que se vivió en La Plazuela y la Plaza Cervantes. Pero más allá de un palco desde donde aplaudir la labor de quienes están en la primera línea de batalla, también ha sido el lugar donde divertirse y matar las horas de reclusión.
En la calle General Prim, los vecinos de la redacción de La Voz de Alcalá, se asomaron a los balcones a jugar al veo veo, un entretenimiento al que pronto se fueron sumando más vecinos de la calle que grabaron en vídeo la peculiar forma de entretenerse. En plena era digital, donde los videojuegos han desplazado a los juegos tradicionales, el veo veo se hizo un hueco para combatir el aburrimiento. El juego dio paso también a una sesión de música proveniente de los potentes altavoces que un vecino de la misma calle colocó en su azotea. En la Plaza de los Niños, en la calle Silos, las familias también salieron a sus balcones para bailar Resistiré, una canción del Dúo Dinámico que transmite fuerza, tan necesaria para sobrellevar esta crisis sanitaria encerrados en casa. En el calendario estaba marcado el 19 de marzo, Día de San José y del Padre. Para felicitar esta festividad se recurrió al mítico Hola don Pepito de Los Payasos de la Tele. En las Mairenas, el músico Pablo Orellana salió al balcón con su saxofón para tocar esta canción e interactuar con sus vecinos.
Esto son solo algunos de los ejemplos del uso social que los alcalareños le están dando a los balcones. Y como si fuera una tribuna, los más pequeños también han usado los balcones para lanzar un mensaje unánime: Yo me quedo en casa. Con coloridos dibujos han estado haciendo un llamamiento a la responsabilidad, contribuyendo así a concienciar de la necesidad de ser rigurosos con el confinamiento.
Y los balcones también son templos desde los que vivir la Cuaresma y la religiosidad que profesa cada feligrés. En el Centro de Alcalá, en el entorno de la Parroquia de Santiago el Mayor, muchos vecinos reprodujeron desde sus balcones Cruz al Calvario.

Internet, el otro balcón

El coronavirus ha parado la vida social de Alcalá. Desde que se decretó el estado de alarma, actividades como ir a la biblioteca a escuchar a los cuentacuentos, acudir a las misas de las parroquias o correr en los parques públicos quedaron tajantemente prohibidas. Sin embargo, internet es el otro balcón al que se están asomando los alcalareños en estos largos días de confinamiento para que sus actividades cotidianas se vean mermadas en la menor medida posible. La Parroquia de Santiago el Mayor cuenta con un blog parroquial que redirige al canal en Youtube de la Hermandad de Jesús Nazareno, en el que se pude escuchar la Misa diaria sin moverse de casa. La celebra el párroco Manuel María Roldán cada tarde a las 20:00 horas en la Capilla de Jesús. Esta iniciativa ha sido secundada por el resto de parroquias de la ciudad. Aquellas familias que llevaban a sus hijos a La hora del Cuento de la Biblioteca Editor José Manuel Lara, también han encontrado en Youtube una ventana abierta para continuar con la actividad. Juan y Lala, los cuentacuentos, no quisieron que los días pasaran sin las lecturas y se decidieron a grabarse y publicar videocuentos. Con el confinamiento, también han florecido youtubers. Es el caso de Ceci y Laura, dos vecinas del Parque Centro que en su canal de Youtube están contando el día a día de un confinamiento que va para largo. Bajo el perfil aBakery 83 inauguraron su CoronaVlog, desde donde hacen un llamamiento a la calma para que «el país no se vaya a la mierda», además de contar sus rutinas diarias: cocinar, hacer ejercicio y jugar a videojuegos. La idea surgió para matar el tiempo y se ha convertido en un entretenimiento perfecto para los día de cuarentena. Amenazan con continuar. 
 

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Francisco Amador

Licenciado en Periodismo. Actualmente La Voz de Alcalá, Sevilla Actualidad y En Andaluz. Antes en Localia TV y El Correo de Andalucía.