El futuro hospital psiquiátrico penitenciario de Alcalá de Guadaíra continúa sin entrar en funcionamiento, pese a que Instituciones Penitenciarias trasladó a los sindicatos que comenzaría su actividad a principios de 2026. El Gobierno licitó en el verano de 2023 por más de 5,8 millones de euros la rehabilitación de la antigua cárcel de mujeres, con un plazo de ejecución previsto de doce meses.
Según ha adelantado ABC de Sevilla, el retraso ha vuelto a cobrar relevancia después de que un interno del actual hospital psiquiátrico penitenciario, ubicado en el centro Sevilla I de Mairena del Alcor, matara presuntamente a sus dos compañeros de celda. Organizaciones como CSIF y Acaip denuncian la demora de un proyecto que consideran esencial para mejorar la atención y la seguridad en este tipo de instalaciones. CSIF asegura que el centro de Alcalá sigue sin una fecha cierta de apertura, mientras que Acaip advierte de la situación de provisionalidad de las dependencias actuales y de la necesidad de adaptar la plantilla.
El nuevo hospital estará organizado en diferentes unidades según las necesidades de los pacientes. Contará con un área de crisis y agudos, distribuida en dos plantas y con 20 camas para nuevos ingresos, personas incluidas en protocolos de prevención del suicidio o pacientes con descompensaciones psicóticas. También dispondrá de unidades para casos complejos, pacientes estables, mujeres y una zona abierta o «miniresidencia» destinada a quienes presenten una evolución favorable y mantenida.
El proyecto arquitectónico pretende facilitar el tratamiento especializado y la recuperación social de los internos, evitando en lo posible una sensación de aislamiento. Para ello, se contemplan espacios verdes, actividades al aire libre y la plantación de naranjos en los patios. También está prevista una ampliación hacia el lado oeste del recinto, que quedará preparada para incorporar en una fase posterior una piscina y nuevas zonas ajardinadas.
La reforma permitirá además ingresar a pacientes mujeres en Andalucía, ya que hasta ahora el único centro penitenciario psiquiátrico habilitado para ellas se encuentra en Alicante. Esta situación obliga a numerosas familias andaluzas a realizar largos desplazamientos. A diferencia de una pena ordinaria de prisión, el internamiento psiquiátrico tiene una finalidad principalmente terapéutica, centrada en la rehabilitación y la recuperación de las capacidades de las personas cuya responsabilidad penal estaba alterada en el momento de cometer los hechos.
