La Inspección Provincial de Trabajo y Seguridad Social ha detectado varias irregularidades en materia de prevención de riesgos laborales en la obra de rehabilitación de la Casa Ibarra, donde el pasado 16 de julio fallecieron dos trabajadores tras el derrumbe parcial de la estructura. Según ha adelantado el diario ABC, el informe apunta a deficiencias en el apuntalamiento, en los sistemas de protección y en la organización preventiva de los trabajos.
El accidente se produjo en un inmueble municipal situado en la calle Santa María, mientras se desarrollaban labores de demolición en la azotea. Como consecuencia del colapso de una losa de hormigón, dos operarios especializados en encofrado perdieron la vida al quedar atrapados tras la caída del forjado.
De acuerdo con la información publicada, la Inspección de Trabajo identifica cuatro incumplimientos principales por parte de la empresa adjudicataria, Jocon Infraestructuras, entre ellos, el «insuficiente» apuntalamiento de la zona en la que se estaba actuando, lo que no garantizaba la resistencia estructural necesaria durante los trabajos.
Deficiencias en los equipos de protección
Asimismo, el informe recoge deficiencias en el uso y control de los equipos de protección individual frente al riesgo de caídas en altura, así como irregularidades en el Plan de Seguridad y Salud, que no se ajustaba a las condiciones reales de la obra. También se señala la ausencia efectiva del recurso preventivo, pese a estar designado.
Según la reconstrucción de los hechos, los operarios se encontraban picando una losa de hormigón armado de unos 15 centímetros de espesor cuando, en torno a las 12:00 horas, se produjo el colapso parcial de la estructura. La pieza, de aproximadamente 5 por 2,5 metros y un peso cercano a los 4500 kilos, se desplomó y arrastró a los trabajadores, que cayeron a la planta inferior y quedaron atrapados.
El informe concluye que las causas inmediatas del accidente fueron, por un lado, la falta de un apuntalamiento adecuado que garantizara la estabilidad de la losa durante la demolición y, por otro, la inexistencia o ineficacia de un sistema anticaídas que hubiera evitado la caída de los operarios.
Gestión preventiva
La investigación también apunta a problemas en la gestión preventiva de la obra. Según el informe al que ha tenido acceso ABC, no consta que existieran instrucciones por escrito para la ejecución de los trabajos en la zona afectada, ni anotaciones en el Libro de Incidencias. Además, tanto la jefa de obra como el coordinador de seguridad visitaban la obra con una frecuencia limitada. A ello se suma que los trabajadores se desplazaban diariamente desde la provincia de Granada, lo que, según las mismas fuentes, podría haber influido en la presión por cumplir los plazos. La Policía Judicial recoge la existencia de instrucciones verbales orientadas a agilizar el ritmo de trabajo.
A la vista de los hechos, la Inspección de Trabajo propone la apertura de un expediente sancionador a la empresa, así como la aplicación de un recargo del 50% en las prestaciones derivadas del accidente para los trabajadores afectados.
Ayuntamiento
Apenas cinco días después del accidente, el Ayuntamiento de Alcalá aseguró que «desde el inicio de la obra, el director técnico externo de la obra de la Casa Ibarra y responsable de la coordinación de seguridad y salud ha ido emitiendo y presentando al Ayuntamiento un total de cinco informes en los que destaca la ejecución de la obra conforme al proyecto aprobado y el cumplimiento de las medidas de seguridad y salud», defendiendo que, hasta la mañana del accidente, «los departamentos del Ayuntamiento, con los informes técnicos señalados, constatan el normal desarrollo de la obra sin que se apreciara incidencia alguna en el desarrollo de la misma».
