Alcalá de Guadaíra figura entre los municipios de la provincia de Sevilla en los que la Guardia Civil y Vigilancia Aduanera de la Agencia Tributaria han practicado registros contra una organización criminal que se hacía pasar por agentes de la Policía para asaltar a otros grupos y robarles cargamentos de droga. La operación se ha saldado con once personas detenidas y 35 entradas y registros en Granada y Sevilla.

La operación, denominada «Nazarí 11 Zegri», ha permitido desarticular una organización asentada principalmente en el barrio granadino de Almanjáyar que se dedicaba presuntamente a robar importantes partidas de droga a otros grupos criminales.

Para cometer los asaltos, los investigados utilizaban vehículos robados provistos de matrículas falsas. Según la Guardia Civil, provocaban colisiones con los automóviles de otras organizaciones para obligarlos a detenerse y, posteriormente, actuaban con el rostro cubierto por pasamontañas.

Los integrantes del grupo se hacían pasar por agentes de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad mediante el uso de uniformes, chalecos policiales, placas y otros elementos identificativos. Una vez interceptadas sus víctimas, las intimidaban y agredían para apoderarse de la droga transportada o incluso del propio vehículo.

La investigación ha constatado que la organización contaba con una compleja infraestructura logística que incluía el suministro de vehículos robados y matrículas falsas desde la provincia de Sevilla. También disponía de inhibidores de frecuencia, cámaras de vigilancia y balizas GPS que instalaba en los coches de sus objetivos para controlar sus movimientos antes de ejecutar los asaltos.

De los 35 registros realizados, cinco tuvieron lugar en la provincia sevillana, concretamente en Alcalá de Guadaíra, Utrera y Carmona. La información oficial no detalla cuántas actuaciones se desarrollaron en cada una de estas localidades.

Los investigadores atribuyen al grupo actuaciones de gran peligrosidad. Sus miembros habrían provocado persecuciones y colisiones en vías de alta capacidad como la A-44 y la A-92, incluso en horas de elevada circulación. En una entrada y registro desarrollada en abril, uno de los detenidos abrió fuego contra los agentes, aunque el intercambio de disparos terminó sin heridos.

Durante la operación se han intervenido más de 200.000 euros en efectivo, 14 vehículos valorados en más de 600.000 euros, seis armas de fuego, cinco armas simuladas, abundante munición, chalecos antibalas, uniformes policiales, machetes, inhibidores de señal y dispositivos GPS.

Los agentes también desmantelaron nueve plantaciones con cerca de 4.000 plantas de marihuana e intervinieron 30 kilogramos de cogollos preparados para su distribución y varios kilos de hachís. La investigación continúa abierta y no se descartan nuevas detenciones.