Manuel Villa García –Manolo como lo llaman profesores y alumnos por los pasillos– es ordenanza del «Instituto» desde el 2 de febrero de 1984, año en el que cerró la tienda de telas y confección que regentaba en La Luisiana –Sevilla– donde nació hace 63 años. Reconoce que los tiempos han cambiado y que el instituto en el que él comenzó a trabajar ha evolucionado mucho. «Ahora los timbres son automáticos, pero antes eran manuales, teníamos que estar pendientes de la hora para avisar de los cambios de clases y los recreos. Más de una vez se me olvidó», cuenta con una sonrisa. Esta es sólo una de las cientos de anécdotas que acumula tras años de profesión y media vida en el Monroy. Manolo conoce cada palmo del Instituto y su historia como la suya propia. «Esos son los agujeros del proyector de cine», afirma mientras enseña lo que fue la capilla de la Inmaculada, junto al teatro.

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Francisco Amador

Licenciado en Periodismo. Actualmente La Voz de Alcalá, Sevilla Actualidad y En Andaluz. Antes en Localia TV y El Correo de Andalucía.