El 16 de julio se cumple un año del derrumbe de la Casa Ibarra, donde murieron Daniel Solís y José Manuel Trassierra mientras trabajaban en las obras de rehabilitación del edificio municipal. Durante estos doce meses, el Juzgado ha mantenido abierta la investigación para esclarecer las causas y las posibles responsabilidades. El contrato de las obras ha quedado suspendido y la Inspección de Trabajo ha detectado varias infracciones en su ejecución, pese a que el Consistorio asegurase que se habían emitido hasta cinco informes en los que se señalaba que la actuación se desarrollaba sin incidencias apreciables. Paralelamente, el Ayuntamiento impulsó una comisión municipal para analizar lo ocurrido, mientras las familias continúan esperando respuestas sobre una tragedia que marcó profundamente a Alcalá.

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