Indra y Santa Bárbara Sistemas mantienen negociaciones para colaborar en los grandes contratos militares previstos en España, unas conversaciones que podrían tener efectos sobre la actividad de la factoría que la segunda compañía posee en Alcalá de Guadaíra. El acercamiento se produce en un momento marcado por el aumento de la inversión pública en defensa y por la preocupación de la plantilla alcalareña ante la paralización de varios contratos.

El consejero de Ciencia, Industria y Empleo de Asturias, Borja Sánchez, ha valorado positivamente las conversaciones entre ambas empresas y ha asegurado que avanzan «en el buen sentido». A su juicio, «todas las empresas tienen su hueco» dentro del volumen de inversión que España está destinando a defensa y seguridad.

Las negociaciones persiguen que Indra y Santa Bárbara puedan colaborar en los grandes programas de artillería y vehículos terrestres, después de meses de enfrentamiento por la adjudicación de contratos valorados en más de 7200 millones de euros. Las compañías estudian la creación de una empresa conjunta que permita integrar sus capacidades industriales y tecnológicas.

Expectación en la planta de Alcalá de Guadaíra

El posible acuerdo se sigue con especial atención en Alcalá de Guadaíra. La fábrica de Santa Bárbara Sistemas constituye uno de los principales centros industriales de la ciudad y está especializada en la fabricación, modernización y mantenimiento de vehículos militares.

La plantilla ha alertado durante las últimas semanas de la incertidumbre generada por la paralización de los trabajos de mantenimiento de los carros de combate Leopard y de los obuses SIAC. El comité de empresa ha advertido de que esta situación podría poner en riesgo decenas de puestos de trabajo en unas instalaciones que cuentan con alrededor de 350 empleados.

Una alianza con Indra podría facilitar la participación de Santa Bárbara en nuevos programas y aportar carga de trabajo a sus diferentes centros productivos, aunque por el momento no se han concretado las consecuencias que tendría para la fábrica alcalareña.

Borja Sánchez ha señalado que el objetivo debe ser aprovechar todas las capacidades disponibles ante el crecimiento del presupuesto militar. «El 2% del PIB de España es mucha cantidad de financiación», ha afirmado, antes de destacar que «hay mucho trabajo que desarrollar, mucha tecnología también que desarrollar».

El consejero asturiano ha cifrado en «unos 30.000 millones de euros» los recursos disponibles durante este año para defensa y seguridad. Por ello, ha defendido la necesidad de poner al servicio de estos programas «todas aquellas infraestructuras, toda aquella tecnología que ya se tenga».

Las conversaciones todavía deberán resolver cuestiones como el reparto de la futura sociedad y la participación concreta de cada empresa en los contratos. Su evolución será determinante para conocer si el acercamiento termina traduciéndose en nuevas oportunidades industriales y laborales para la planta de Santa Bárbara Sistemas en Alcalá