La entrada de la plaza situada junto a la calle Antonio Guerra Ojeda y la calle Doctor Marañón presenta un estado de abandono y deterioro preocupante. El muro pegado a las escaleras y la rampa de acceso está marcado por grietas, desconchones y restos de pintura que afean la imagen del parque infantil que emplaza. A la escena se suman pequeñas pintadas, señales de un espacio urbano necesitado de atención.

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