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Un proyecto municipal plantea una solución permanente para mantener la calidad del agua del río Guadaíra, así como garantizar el aporte hídrico del tramo urbano sobre todo en los meses de verano. La actuación se desarrolla en colaboración con Emasesa y la Universidad Pablo de Olavide con el nombre de Renaturalización de ecosistemas y recuperación del corredor fluvial del río Guadaíra. El presupuesto del proyecto es de 8,6 millones, de los que cuatro los aportaría la subvención europea, 4,5 millones el Ayuntamiento y 79.000 la Universidad Pablo de Olavide.

El pleno municipal ha aprobado este martes por unanimidad el proyecto y la presentación del mismo a la convocatoria de fondos europeos para obtener la financiación necesaria, que completará el Ayuntamiento con fondos propios.

El grueso del proyecto consiste en realizar un bombeo de aguas desde la salida de la depuradora de Ranilla hasta la cabecera del tramo urbano del Guadaíra en el Molino de la Aceña. El agua que finaliza su ciclo de tratamiento en la estación depuradora y que tiene una alta calidad se bombeará aguas arriba a través de una tubería de nueva construcción 16 kilómetros. Para ello se creará una estación de bombeo que se alimentará con energía renovable de forma que el proyecto sea plenamente sostenible, así como una nueva obra de salida con un diseño que favorezca una aireación natural de agua de salida que se incorporará al cauce y mejore la oxigenación de la masa receptora.

La estación depuradora de Ranilla, situada en el término de Alcalá, regula un volumen medio de 40.000 metros cúbicos al día de aguas urbanas. Los parámetros de salida de estas aguas son muy estables y de alta calidad. La planta dispone además de un tratamiento para la eliminación de fósforo y nitrógeno. Esto supone elevar aguas arriba en el mismo cauce aproximadamente el 23 por ciento del volumen de agua de salida de Ranilla.

La «inyección» de agua limpia que se hará al río Guadaíra supondrá la renovación de toda el agua del tramo urbano cada 15 días, con un caudal de bombeo de 111 litros por segundo durante 24 horas al día. La medida será especialmente efectiva para los meses de estío, cuando baja de forma notable el caudal del río.

De esta forma en los meses de verano y considerando un caudal natural de estiaje cero, que sería el caso más desfavorable, se conseguirán seis renovaciones del 100% de la masa de agua del tramo entre el molino de la Aceña y el molino del Realaje, junto al Puente del Dragón. Se ha constatado que en épocas de verano y con el régimen hidrológico actual se producen cambios importantes en los perfiles de oxígeno asociados a los ciclos de luz fotosintéticos debidos a una elevada eutrofización de la zona por presencia de nutrientes. De esta forma en verano se produce una mayor degradación de la calidad de la lámina de agua. El aporte de agua desde Ranilla en esta época puede paliar de forma notable esta situación.

Todo ello permitirá la regeneración ambiental del Dominio Público Hidráulico en el tramo afectado y con ello en los ecosistemas asociados. Además el proyecto incluye la restauración ambiental de unos 1,5 kilómetros de ribera en el entorno de la Universidad Pablo de Olavide con la creación de un bosque mediterráneo que potenciará la formación de hábitats nuevos y actuará como corredor ecológico para conectar los márgenes del río Guadaíra con la laguna del Campus de la UPO en el Monumento Natural Riberas del Guadaíra.

Francisco Amador

Francisco Amador

Licenciado en Periodismo. Actualmente La Voz de Alcalá, Sevilla Actualidad y En Andaluz. Antes en Localia TV y El Correo de Andalucía.

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