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El Ayuntamiento ha aprobado en Junta de Gobierno Local las condiciones para el mantenimiento y conservación de los Parques de Ribera del Monumento Natural ‘Riberas del Guadaíra’ para el período 2020-2024. Por envergadura, estas acciones se planifican en contratos plurianuales, con una aportación de 893.000 euros al año.

Se trata de 974.522 metros cuadrados de ribera entre los que se incluyen parques naturales, bosques y zonas ajardinadas muy conocidas y transitadas  por alcalareños y visitantes, como el Pinar de Oromana y el parque del mismo nombre, la Aceña, El Bosque, El Algarrobo, el Realaje, La Nocla, La Retama o los alrededores del Puente del Dragón.

Asimismo, en estas casi cien hectáreas de zonas verdes en la ribera urbana del Guadaíra se encuentran construcciones históricas de la ciudad como el Puente Carlos III, los centenarios molinos harineros o el propio castillo medieval. De hecho, dentro de las condiciones del contrato se dispone el mantenimiento de algunas de las laderas de la fortaleza y la limpieza, conservación y adecuación de dichos molinos, y de los manantiales y galerias existentes.

El mantenimiento y conservación se realiza por lotes o tramos. El tramo 1 comprende la margen derecha entre las Aceñas y el Puente Carlos III (conocido por el del paso del Padre Jesús Nazareno); el tramo 2 la margen derecha entre este mismo puente y el Molino Pelay Correa; el tramo 3 discurre por la margen izquierda entre las Aceñas y el Puente Jesús Nazareno incluyendo los pinares de Oromana; y el tramo 4, también en la margen izquierda entre el Puente y el Molino del Realaje.

En estos parques de ribera podemos encontrar desde el gran pinar de Oromana a bosques de álamos, olmos, eucaliptos, almeces, alcornoques, encinas, jacarandas, palmeras, adelfas, etc., además de terrazas fluviales y numerosos nacimientos o manantiales de agua.

Entre las labores imprescindibles para el mantenimiento están desde la vigilancia e inspección ocular rutinaria, a las tareas de conservación de la vegetación y los espacios peatonales (riego, siega, poda, recortes, recebado de caminos, aireación y escarifado, resiembra de praderas, escarda de parterres, rastrillado, limpieza, abonados, tratamientos fitosanitarios, reposiciones y trabajos puntuales de reparaciones y urgencias), así como el cuidado de los manantiales, charcas, galarías o construcciones vinculadas..

Se incluyen en el contrato también la conservación de los edificios de los molinos, como el mantenimiento de los elementos que componen estos edificios (pavimentos, paramentos verticales, rampas, muretes, escaleras, etcétera), así como todas las acciones encaminadas a su perfecto estado y las necesidades o reparaciones puntuales que se requieran (ventanas, rejas, eliminación de manchas o pintadas, malas hierbas u organismos nocivos).

Otras labores que están reconocidas son la rehabilitación y mantenimiento de los elementos de mobiliario urbano de dichos parques, así como los juegos infantiles, elementos deportivos o de movilidad de personas mayores, obra civil o cauces de agua.