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La Policía Local de Alcalá ha realizado este miércoles un total de nueve denuncias a personas particulares por incumplir las normas del estado de alarma que impiden salir a la calle salvo por los motivos recogidos en la regulación de esta situación extraordinaria. Además ha desalojado un local en el que recibían clases cuatro menores y ha intervenido en una reyerta en Rabesa.

Los agentes de Policía Local están realizando desde que comenzó el estado de alarma labores de vigilancia para velar por el cumplimiento del  confinamiento en las casas dictado por el mismo y que sólo se puede romper para trabajar o realizar acciones imprescindibles como realizar la compra o atender a personas mayores. En la madrugada de este miércoles ha denunciado a tres personas que estaban en calle  sin motivo y por la mañana a otras seis. Además ha actuado tras recibir la denuncia de un vecino y comprobar que había cuatro  menores recibiendo clases en un local particular.  En este caso ha comunicado que no puede llevarse a cabo esta actividad y ha procedido al desalojo, para lo cual  una persona  a cargo de los menores ha procedido  a avisar a los padres de los mismos para que los recogieran y los llevaran a casa.

La Policía Local también ha actuado este miércoles para cortar una reyerta en el barrio de Rabesa y en una panadería  donde había una concentración de personas que no seguían las normas de estancia en estos locales que incluyen la existencia de una distancia  de seguridad entre los clientes. En este caso ha informado de las mismas y regulado la situación.

Las sanciones  por incumplir las normas van desde los 100 euros a los 30.000 en casos de infracciones graves.

El Ayuntamiento recuerda la necesidad de cumplir con las normas establecidas a raíz de la declaración del estado de alarma para poder frenar la epidemia. Su cumplimento es un ejercicio de solidaridad necesario en estos momentos.