La construcción del nuevo Centro Deportivo Los Cercadillos ha iniciado la reurbanización de 5,6 hectáreas de suelo en Alcalá de Guadaíra, en una nueva zona de crecimiento urbano situada entre la avenida Tren de los Panaderos y la calle Hogaza, próxima al Centro San Francisco de Paula, en el Distrito Este de la ciudad. La actuación contempla espacios residenciales para unas 600 viviendas protegidas y asequibles, además de dotaciones públicas, viarios, aparcamientos y zonas verdes.

El proyecto parte de un acuerdo suscrito entre el Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra y la Fundación San Francisco de Paula. La nueva instalación deportiva, ya visible parcialmente, se plantea como una infraestructura relevante tanto para la futura barriada como para el conjunto de la ciudad, especialmente por su proyección en el ámbito de las competiciones de atletismo.

La alcaldesa, Ana Isabel Jiménez, ha explicado que el Ayuntamiento ejecutará la urbanización de esta zona para disponer de parcelas finalistas destinadas a la promoción de viviendas. El objetivo, según ha señalado, es “seguir garantizando el derecho a la vivienda” mediante suelos públicos municipales que permitan construir viviendas protegidas a precios más competitivos, especialmente dirigidas a jóvenes.

Una nueva barriada junto al Distrito Este

La actuación se desarrolla en la Unidad de Ejecución 2, un ámbito urbano en el que está prevista la construcción de 600 viviendas, la mayoría protegidas. El diseño de la nueva barriada incorpora criterios de accesibilidad, calidad de vida y sostenibilidad, con la eliminación de barreras arquitectónicas, zonas de esparcimiento adaptadas a distintas necesidades y estrategias vinculadas a la vegetación autóctona y la gestión del agua.

El delegado de Urbanismo y Planificación Estratégica, Jesús Mora, ha señalado que la urbanización busca generar una continuidad con los espacios urbanos ya existentes. La intervención incluirá conexiones de redes, espacios adaptados paisajísticamente y zonas pensadas para la estancia y la vida cotidiana, con un enfoque funcional y no únicamente estético.

Viarios, aparcamientos y zonas verdes

En total, la UE-2 contará con 29.000 metros cuadrados destinados a parcelas de uso residencial y terciario, como actividades comerciales y servicios públicos. Además, se reservan 4.300 metros cuadrados para dotaciones públicas locales y unos 22.600 metros cuadrados para la red viaria.

Los nuevos viales tendrán 6,50 metros de calzada y se prevé la creación de cerca de 500 aparcamientos, junto con la correspondiente señalización para garantizar la seguridad del tráfico. En cuanto a las zonas peatonales, los acerados tendrán entre 1,90 y tres metros de anchura, con diferentes espacios diferenciados para el tránsito, el descanso y la convivencia.

La urbanización incorporará una banda de arbolado y mobiliario urbano junto a los aparcamientos, parterres en las inmediaciones de los pasos de peatones, zonas verdes y estancias con bancos. En total, están previstos 184 árboles, además de otro tipo de vegetación.

Medidas contra las altas temperaturas

Uno de los aspectos destacados del proyecto es su planteamiento ambiental. La urbanización incluirá pavimentos drenantes, arbolado y vegetación para reducir la temperatura ambiental y combatir el efecto isla de calor, especialmente relevante durante los meses de verano.

Según ha explicado Mora, este tipo de pavimento permite la infiltración del agua de lluvia, reduce los encharcamientos y favorece la absorción por parte del terreno. Además, contribuye a mejorar la calidad del aire, reducir contaminantes y generar espacios más saludables y confortables.

El delegado de Urbanismo ha defendido que esta actuación permitirá cerrar vacíos urbanos con nuevas dotaciones, zonas verdes, mejores comunicaciones y espacios de convivencia. El objetivo municipal es consolidar un modelo de crecimiento más cohesionado y sostenible, con impacto directo en la calidad de vida de los vecinos.