Campaña de captación de socios realizada en 1999 - La Voz de Alcalá
Campaña de captación de socios realizada en 1999 - La Voz de Alcalá

La Voz de Alcalá conmemora este 1 de mayo sus 35 años de trayectoria desde su nacimiento en 1991 bajo la denominación de El Alcalá, cuando comenzó con ocho páginas en blanco y negro y un precio de 50 pesetas.

El periódico evolucionó en septiembre de 1996, momento en el que adoptó el nombre de La Voz de Alcalá y amplió su formato a 24 páginas, estructura que se mantiene en la actualidad. A lo largo de su historia, la cabecera ha atravesado distintas etapas, entre ellas una grave crisis económica que puso en riesgo su continuidad.

Tras superar esta situación, el medio inició un proceso de modernización que culminó en marzo de 2018 con el lanzamiento de su edición digital. Desde entonces, ha consolidado una etapa de estabilidad económica y profesionalización de sus áreas.

En octubre de 2024, La Voz de Alcalá, editada por Maravedismo, fue reconocida como finalista en la XVII edición de los Premios CLABE de Periodismo y Comunicación, en la categoría de Mejor Contenido Local, junto a Soria Noticias y Diario de Vendimia. Los galardones se fallaron el 19 de noviembre en CaixaForum Madrid. Ese mismo día falleció Enrique Sánchez Díaz a los 82 años, quien fuera el director más longevo del periódico. Ocupó el cargo durante 25 años, entre 1996 y 2021.

A lo largo de sus 35 años de historia, La Voz de Alcalá ha editado 659 números y su 30 aniversario se celebró en plena pandemia en un acto en el patio de los Salesianos, con aforo limitado, uso de mascarillas y medidas de distancia de seguridad. Cinco años después de aquella celebración marcada por las excepcionales circunstancias sanitarias, el periódico suma un nuevo lustro de trayectoria. El director de la cabecera, Francisco Amador, señala que el medio continúa consolidado como referencia informativa en Alcalá de Guadaíra, un posicionamiento que atribuye a su capacidad de adaptación a los nuevos formatos y hábitos de consumo.

El contenido marca la diferencia

Uno de los pilares actuales del proyecto es su apuesta por el contenido propio y el valor diferencial de la edición impresa. La cabecera se distingue por la elaboración de reportajes en profundidad, entrevistas y una sección de opinión amplia y plural, sustentadas en informaciones propias y contenido exclusivo. Este enfoque convive con el desarrollo digital en un modelo que busca reforzar la calidad informativa frente a la inmediatez.
En paralelo, el crecimiento audiovisual ha marcado un punto de inflexión. Las retransmisiones en directo, como la cobertura de la Semana Santa de 2026, superaron las 200.000 personas de audiencia, consolidando esta línea como uno de los ejes de expansión del medio.

Entre las iniciativas incorporadas en esta etapa, el periódico ha sumado una página de poesía en su edición impresa, una propuesta que conecta con los orígenes de la cabecera, en los que estuvieron implicados los impulsores de Poemar. Asimismo, la redacción se ha abierto como espacio cultural mediante la organización de presentaciones de libros y charlas, ampliando su actividad más allá del ámbito informativo.

Retos de futuro

En palabras del director, Francisco Amador, el periódico se plantea como reto consolidar el modelo multimedia iniciado, que combina la edición impresa –seña de identidad de la cabecera– con la digital y la vertiente audiovisual, que registra un crecimiento progresivo en su seguimiento. Asimismo, señala que se trabaja para reforzar el arraigo de la cabecera en la sociedad alcalareña y ampliar su alcance a nuevos públicos.

Amador subraya que el papel del medio pasa por «contrastar e informar con rigor, dar voz a quienes necesitan ser escuchados y poner el foco en lo verdaderamente importante en un contexto donde impera la desinformación». En este sentido, destaca que esta función se articula a través de una apuesta sostenida por contenidos propios, reportajes en profundidad, entrevistas y una sección de opinión amplia y plural, elementos que configuran la identidad de la cabecera en su edición impresa.

Asimismo, vincula esta línea editorial con la necesidad de adaptarse a los nuevos formatos y hábitos de consumo, integrando el desarrollo digital y audiovisual dentro de un modelo informativo que prioriza la calidad frente a la inmediatez. En esta línea, apunta que la redacción se abre como un espacio abierto a la cultura, la reflexión y el pensamiento crítico, en conexión con iniciativas como la incorporación de una página de poesía o la apertura del espacio a actividades culturales, con el objetivo de reforzar su papel en la vida social de la ciudad.