Izquierda Alcalareña ha alertado de la posible existencia de irregularidades en la instalación de reductores de velocidad (conocidos como badenes o «lomos de asno») en distintas calles de Alcalá de Guadaíra y ha solicitado al Ayuntamiento la realización de una auditoría técnica urgente que evalúe su adecuación a la normativa vigente.
La formación ha registrado un escrito en el Consistorio en el que, aunque reconoce la importancia de estos elementos como herramienta para mejorar la seguridad vial y reducir la velocidad del tráfico en zonas sensibles, advierte de que su instalación «no puede hacerse de cualquier manera ni incumpliendo la normativa vigente».
Según denuncia el grupo, numerosos resaltos no se ajustan a los criterios técnicos establecidos en la Orden FOM/3053/2008 y otras disposiciones aplicables. Entre las deficiencias detectadas destacan alturas superiores a las recomendadas, pendientes excesivamente pronunciadas, falta de homogeneidad en el diseño y deficiencias en la señalización. Estas características, apuntan, no solo suponen un incumplimiento de la normativa, sino que pueden afectar negativamente a la circulación diaria.
Mala ejecución
En este sentido, desde Izquierda Alcalareña advierten de que una mala ejecución de estos elementos puede provocar daños en los vehículos, especialmente en suspensiones y bajos, además de generar situaciones de riesgo para conductores, ciclistas y peatones. También señalan que la falta de señalización adecuada dificulta la anticipación por parte de los conductores, incrementando el peligro en determinadas vías.
Ante esta situación, la formación ha solicitado al Ayuntamiento una auditoría técnica completa de todos los badenes del municipio, con el objetivo de identificar aquellos que no cumplen la normativa para proceder a su adaptación o retirada. Asimismo, reclaman la publicación de los criterios técnicos que se han seguido para su instalación y la posible determinación de responsabilidades patrimoniales en caso de que se acrediten daños derivados de estas deficiencias.
Como medida complementaria, proponen reforzar la señalización en zonas especialmente sensibles, como entornos escolares, instalaciones deportivas o parques, mediante el uso de pictogramas que contribuyan a mejorar la visibilidad de estos elementos y la seguridad de colectivos vulnerables, como menores, personas mayores o personas con discapacidad.
La portavoz de la formación, Nadia Ríos, ha subrayado que «no todo vale en seguridad vial» y ha insistido en que «no se trata de poner más badenes, sino de hacerlos bien». En esta línea, advierte de que una instalación deficiente puede generar el efecto contrario al buscado, convirtiendo una medida de seguridad en un problema añadido para la ciudadanía.
