Solar junto a la depuradora de la Rainilla

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La asociación ecologistas Al-wadira – Ecologistas en Acción ha denunciado al Seprona la quema de residuos tóxicos en las inmediaciones de la estación depuradora de Ranilla, frente a la universidad Pablo de Olavide y en las proximidades al Parque Riberas del Guadaíra. Aseguran que antes las hacían de noche pero que ya se están produciendo a plena luz del día.

No es la primera vez que esta asociación denuncia el deterioro de algunos puntos de la provincia de Sevilla. Junto con la Plataforma Salvemos El Guadaira, Parque Vivo del Guadaira y Bermejales Activa elaboraron en marzo de 2021 un dossier, enviado a distintos
organismos y servicios de la Administración para expresarles la preocupación por el abandono del territorio comprendido entre el río Guadaíra, la Autovía SE-30 de circunvalación de Sevilla y la carretera A-8028, que enlaza la A-92 con la SE-30.

Dicho espacio es conocido como El Palmete, donde se ubican el denominado Polígono el Sombrerón, la antigua Huerta Cuchares, asentamientos chabolistas, cuadras y otras muchas instalaciones de dudosa legalidad. En este mismo espacio se encuentra la estación de depuración de aguas residuales urbanas de “Ranilla”.

Es una zona donde confluyen los términos municipales de Sevilla y Alcalá de Guadaíra, muy
próxima a varios barrios residenciales de La Negrilla, Palmete y Padre Pio, al Parque Riberas del Guadaíra y a la Universidad Pablo de Olavide.

No es solo ya habitual la quema de residuos tóxicos. En este territorio la acumulación de residuos y enseres domésticos, escombros, neumáticos, restos de productos agropecuarios e industriales son muy abundantes y casi a diario son quemados. Estos frecuentes incendios provocan la contaminación atmosférica con negativos efectos en los barrios residenciales próximos. Así mismo se produce la ocupación por residuos del dominio público hidráulico, el vertido de líquidos y aceites cuyos lixiviados contaminan presumiblemente el cercano río.

A ello se le une el descontrol urbanistico, con la presencia de dos áreas con naves industriales de dudosa legalidad, cuadras, infraviviendas, etc, cuyos vertidos de aguas residuales dañan al acuífero.

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