Según ha informado el consejero de Salud, Jesús Aguirre, el gobierno andaluz estudia la posibilidad de que los test rápidos de coronavirus se puedan realizar en farmacias u otros lugares similares para así “generalizarse”, como primer método de detección.

Los test de antígenos y las PCR seguirían de la forma en la que funcionan hasta ahora, ya que se trata de pruebas que deben llevar a cabo médicos o enfermeros, según señala la Junta.

Por el momento se trata de una medida que no se ha implementado, pero que se evalúa para ser puesta en marcha ante el aumento de positivos y el desarrollo de la pandemia.