La rotonda de la carretera Alcalá–Dos Hermanas, junto a Extintores Bernal, lleva más de dos años con un evidente desperfecto sin reparar. Parte de la mediana está destrozada, con bloques de hormigón arrancados y acumulados en el suelo, como si fueran consecuencia de un accidente. Desde entonces, la única medida adoptada ha sido colocar un cono de tráfico para advertir del obstáculo.
No se ha repuesto la estructura dañada ni se han retirado completamente los restos, que siguen visibles en un punto de bastante tránsito. Más allá de la imagen de abandono que proyecta en una de las principales conexiones entre municipios, se trata de una cuestión de mantenimiento y seguridad vial. Un daño de estas características no puede resolverse durante años con un simple cono como solución provisional permanente.
