Desde que empezaron las obras del tranvía, ¿o era metro?, no se ve un alma por la llamada ruta del colesterol. ¿Por dónde darán ahora sus paseos, acostumbrados como estaban ya, desde hace tantos años, a utilizar este recorrido? Yo siempre dije que faltaba mucha sombra para ir sin una gorra en verano, por muy temprano que se levantaran… Ahora la ruta está llena de catenarias, que se suceden cada dos pasos.

CONTENIDO EXCLUSIVO

Hazte socio. Si ya lo eres y aún no tienes claves pídelas a [email protected]

Si ya eres socio inicia sesión