El Museo de Alcalá de Guadaíra duplicará su superficie expositiva mediante una ampliación que conectará el edificio actual con la antigua nave situada en la plaza de la Almazara. El proyecto, presentado este viernes 26 de junio, permitirá superar los 1.000 metros cuadrados destinados a exposiciones, crear nuevos accesos desde el Parque Centro y la Almazara y actualizar el discurso museográfico dedicado a la historia y el patrimonio alcalareños.
La alcaldesa, Ana Isabel Jiménez, ha presentado la actuación junto al delegado de Cultura, Patrimonio y Museos, Christopher Rivas, y los arquitectos responsables del proyecto, Esther López y Miguel Hernández. La intervención se desarrollará sin interrumpir la actividad habitual del Museo.
El proyecto contempla la recuperación de la nave industrial existente en la plaza de la Almazara, que se convertirá en una nueva fachada y puerta de entrada al recinto. En su interior se habilitarán tres niveles: dos estarán destinados a la colección pictórica y el tercero acogerá exposiciones temporales.
Entre este inmueble y el Museo actual se levantará una nueva construcción que funcionará como espacio de conexión. Allí se instalarán la recepción, los servicios, las dependencias administrativas y el núcleo de comunicaciones que permitirá acceder a las diferentes plantas de ambos edificios.
Jiménez ha señalado que se trata de «una ampliación necesaria y conveniente» que debe resolver una operación constructiva compleja: adaptar un edificio antiguo, ganar espacio, comunicar los inmuebles e integrar todo el conjunto en su entorno urbano.
Según ha explicado la alcaldesa, la propuesta se ha elaborado tras analizar las necesidades presentes y futuras del Museo, con especial atención a la accesibilidad, la distribución de los espacios y los recorridos de los visitantes.
Un nuevo relato sobre la historia de Alcalá
La ampliación permitirá renovar el contenido y la forma de presentar las colecciones. El nuevo recorrido tendrá como eje central la historia de Alcalá de Guadaíra e incorporará técnicas expositivas más modernas e interactivas.
El Museo reservará espacios para las Bellas Artes y para sus colecciones de arqueología y paleontología, además de otros materiales que ayuden a explicar la evolución histórica de la ciudad. El proyecto pretende reforzar también las funciones educativas, turísticas y culturales del centro.
Christopher Rivas ha destacado que la intervención no se limitará a aumentar la superficie. «No se trata de sumar metros cuadrados, ampliamos buscando un museo mejor», ha afirmado. El delegado considera que el nuevo equipamiento debe estar «a la altura de nuestra historia, nuestro patrimonio y de nuestro futuro».
La actuación generará dos nuevas fachadas, una orientada hacia la plaza de la Almazara y otra hacia el Parque Centro. También se incorporará un espacio expositivo al aire libre mediante la futura plaza del Museo.
Esta plaza se integrará en la remodelación del Parque Centro y formará parte de un corredor cultural entre el Museo de Alcalá y la Casa de la Cultura. El objetivo municipal es reforzar la relación entre ambos equipamientos y convertir esta zona en uno de los principales ejes culturales y ciudadanos de Alcalá.
La alcaldesa ha defendido que la transformación permitirá consolidar el Museo como «un centro dinamizador de la vida social y cultural» y como un espacio de conocimiento abierto al conjunto de la ciudadanía.
