El grupo ecologista Alwadi-ira ha presentado acciones legales para frenar la construcción de una megabalsa de riego en la finca Juan Guarín, situada entre Alcalá de Guadaíra y Mairena del Alcor, al considerar que el proyecto puede afectar gravemente al río Guadaíra y a especies protegidas.

La controversia en torno al futuro del río Guadaíra suma un nuevo capítulo tras el movimiento de la asociación Alwadi-ira – Ecologistas en Acción, que ha decidido activar un doble frente legal contra el proyecto de megabalsa previsto en suelo rústico entre los términos municipales de Alcalá de Guadaíra y Mairena del Alcor.

Por un lado, la entidad ha interpuesto un recurso extraordinario de revisión contra la Autorización Ambiental Unificada concedida por la Junta de Andalucía en febrero de 2023. Según la asociación, la resolución podría incurrir en nulidad al haberse aprobado sin contar con el informe de la Confederación Hidrográfica del Guadalquivir (CHG), un trámite que consideran preceptivo.

Además, el colectivo ha solicitado la suspensión cautelar del proyecto, al entender que los posibles daños al ecosistema del Guadaíra podrían ser irreversibles. Entre los argumentos esgrimidos también figura la aparición de informes biológicos recientes que alertan de la presencia de especies protegidas cuya evaluación, según denuncian, no se habría realizado de forma adecuada en el estudio de impacto ambiental.

En paralelo, Alwadi-ira ha registrado un escrito ante la CHG para pedir una inspección técnica sobre el terreno. La asociación reclama comprobar tanto la construcción de la balsa como la captación de agua del río, así como conocer si existe autorización para ampliar la superficie de riego de 74 a 127 hectáreas y modificar el tipo de cultivo.

El colectivo ecologista advierte de que la zona alberga un ecosistema de alto valor ambiental, con presencia de peces endémicos, anfibios protegidos y aves amenazadas, entre ellas especies catalogadas en peligro de extinción. También cuestiona la posible introducción de fauna acuática en la balsa, una práctica que, según señala, podría vulnerar la normativa sobre especies invasoras.

La asociación ha pedido expresamente la implicación de los ayuntamientos de Alcalá de Guadaíra y Mairena del Alcor para que se sumen al recurso, soliciten inspecciones propias y adopten medidas cautelares que paralicen cualquier actuación en marcha.

El proyecto, vinculado a la ampliación de regadíos en la zona, ha reabierto el debate sobre el equilibrio entre desarrollo agrícola y conservación del entorno natural en el Guadaíra, un río que en los últimos años ha centrado diversas iniciativas de recuperación ambiental y vigilancia ciudadana.