Alcalá refuerza su cinturón verde con la plantación de más de siete hectáreas de pinos en Oromana
Alcalá refuerza su cinturón verde con la plantación de más de siete hectáreas de pinos en Oromana

La reciente plantación de más de siete hectáreas de pinos piñoneros en el entorno de Oromana marca un paso significativo hacia la creación del futuro cinturón verde del municipio. La actuación, que se extiende desde el antiguo camping hasta el cortijo de Olivera, ha sido valorada como un avance importante en la consolidación de un espacio estratégico para la sostenibilidad local.

Más allá del número de árboles, esta intervención representa el inicio tangible de un proyecto largamente reivindicado: un anillo verde que conecte espacios naturales y refuerce el equilibrio ambiental del término municipal. Sin embargo, el éxito de esta iniciativa no dependerá únicamente de la plantación, sino del cuidado y la gestión que se realice a partir de ahora.

Uno de los principales desafíos es garantizar el riego durante el primer año, considerado crítico para la supervivencia de los ejemplares. Las altas temperaturas y la falta de agua podrían provocar la pérdida de entre el 50% y más del 80% de los árboles si no se actúa con rapidez y planificación. Este aspecto se perfila como clave para evitar que la inversión realizada se vea comprometida.

Otro de los retos señalados es la protección frente al ganado. La presencia de ovejas en la zona, unida a la fragilidad de los pinos jóvenes —que apenas superan el metro de altura—, supone un riesgo real para la plantación. En este sentido, se plantea la necesidad de coordinar medidas que permitan compatibilizar el pastoreo con la conservación de este nuevo espacio forestal.

Asimismo, aunque la elección del pino piñonero responde a criterios de adaptación y valor paisajístico, se apunta a la conveniencia de diversificar la masa forestal con especies autóctonas como encinas o lentiscos. Esta combinación contribuiría a crear un ecosistema más rico y resiliente, reforzando la biodiversidad del entorno.

El proyecto también pone el foco en la necesidad de actuar sobre espacios pendientes como el antiguo camping de Oromana, donde aún persisten construcciones abandonadas. La limpieza y recuperación integral de este enclave se considera fundamental para completar la transformación del área y dar coherencia al desarrollo del futuro cinturón verde.