El portavoz del Grupo Municipal VOX en el Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra, Pedro Navarro, ha exigido este jueves al Gobierno local de PSOE y AxSí «un plan de choque urgente para la retirada manual de bolsones y la señalización de las zonas más afectadas por la plaga de oruga procesionaria» que afecta a diversos tramos de las Riberas del Guadaíra, «para evitar desgracias personales o animales».
Navarro ha culpado directamente de esta situación al Gobierno de la socialista Ana Isabel Jiménez por su «falta de previsión y peligrosa inacción» con una «nula o escasa actuación» durante los meses previos, que es «cuando se debería de haber intervenido para prevenir la aparición de estos peligrosos insectos». «Lo que estamos viendo hoy es el resultado de la desidia de un equipo de Gobierno que no ha hecho los deberes cuando tocaba», ha apostillado.
En este sentido, el portavoz municipal de VOX ha recordado que «la ‘procesionaria’ no es un imprevisto ni algo puntual; es una plaga cíclica que requiere tratamientos de endoterapia y prevención entre octubre y diciembre», por lo que «si ahora las orugas están en el suelo poniendo en peligro la salud de personas y mascotas, es porque no se actuó a tiempo», ha afirmado.
Pedro Navarro ha denunciado públicamente la «alarma social» que está causando la importante presencia de nidos e hileras de thaumetopoea pityocampa, nombre científico de la «oruga procesionaria», la cual «ha proliferado de manera muy preocupante especialmente en pinos situados junto a senderos muy transitados por personas y mascotas».
De hecho, «son numerosos los vecinos de Alcalá que han contactado con nosotros denunciando la presencia de nidos y orugas en zonas de recreo», con el consiguiente «peligro que esto supone, especialmente para niños y mascotas, en uno de los pulmones verdes más transitados de la ciudad».
Un peligro real para la salud pública
Como han advertido desde VOX, la presencia de esta plaga de orugas en zonas transitadas por personas y animales «no se trata de un problema estético, sino de seguridad ciudadana», debido a los pelos urticantes que desprenden estos insectos al sentirse amenazados.
En el caso de las personas, estos pelos pueden provocar dermatitis graves, lesiones oculares como conjuntivitis, rinitis e incluso reacciones anafilácticas en personas alérgicas. Mientras, en animales, especialmente en perros, el contacto o la ingesta de los mismos pueden causar necrosis de la lengua, inflamación de la glotis y, en casos no tratados urgentemente, la muerte por asfixia.
Consejos y prevención
Desde VOX se recuerda que el momento óptimo para el tratamiento biológico y la endoterapia se situaba en el último trimestre del año anterior, momento en el que el Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra debería haber blindado las zonas verdes. «Es mejor prevenir que luego lamentar».
Ante la situación actual, VOX recomienda tanto a los alcalareños como a los usuarios de las zonas verdes de la localidad afectados por esta plaga:
- Evitar zonas con nidos visibles y evitar especialmente que niños o mascotas se acerquen a los pies de los pinos.
- No tocar nunca las «procesiones» de orugas, puesto que los pelos pueden volar con el viento incluso sin contacto directo.
- En caso de contacto accidental, lavar con abundante agua sin frotar para arrastrar los pelos evitando romperlos y acudir de inmediato a un centro médico o veterinario.
