La Universidad Pablo de Olavide (UPO) mantendrá el campus cerrado mañana jueves y no reanudará la actividad presencial, a pesar del decreto de la Junta de Andalucía que autoriza el regreso a las clases en los centros educativos. La decisión responde al alto riesgo de desbordamiento del río Guadaíra, que colinda con los terrenos universitarios, y a las previsiones de lluvia para las próximas horas.
La institución académica ha confirmado que continúa vigente el nivel de alerta negro, una medida que obliga al cierre total del campus por motivos de seguridad. Actualmente, el cauce del río Guadaíra se encuentra en nivel rojo, una situación que, unida a la previsión meteorológica adversa, ha llevado a la Universidad a optar por una decisión “cauta y segura” para toda su comunidad universitaria.
Desde la UPO se subraya también que el campus cuenta con accesos limitados, un factor que incrementaría el riesgo en caso de que fuera necesaria una evacuación urgente. Este elemento ha sido determinante a la hora de mantener la suspensión de la presencialidad.
En cuanto a la actividad académica, la Universidad ha precisado que las actividades que se desarrollen fuera del campus deberán ajustarse a las instrucciones de la Junta de Andalucía, mientras que el personal de administración y servicios (PTGAS) continuará desempeñando su labor en régimen de teletrabajo, siguiendo las indicaciones de la Gerencia.
La Universidad Pablo de Olavide ha trasladado un mensaje de comprensión y responsabilidad, señalando que, en un contexto de incertidumbre, se prioriza la seguridad de todas las personas que forman parte de la comunidad universitaria. Asimismo, ha indicado que cualquier novedad será comunicada a través de los cauces oficiales.


