Jorge Mallado y Marta Pavón son dos estudiantes alcalareños de ingeniería aeroespacial que forman parte del equipo sevillano FyCUS, de la Universidad de Sevilla, que ha logrado situarse entre los 45 finalistas globales del NASA Space Apps Challenge, el mayor hackathon del mundo, con la participación de más de 11.511 equipos de 167 países.
El logro tiene un valor especial, ya que se trata de una competición internacional organizada por la NASA junto a agencias espaciales de todo el planeta, en la que los equipos disponían de solo 48 horas para elegir uno de los retos propuestos y plantear una solución innovadora y viable. Entre las miles de propuestas, la del equipo sevillano ha destacado por su enfoque práctico y sostenible aplicado a futuras misiones espaciales.
La prueba se celebró de manera simultánea en todo el mundo los días 3, 4 y 5 de octubre, y el grupo del que formaban parte los alcalareños lo hizo desde la Agencia Espacial Española, situada en Sevilla. El equipo estuvo formado por una selección de seis integrantes de la asociación universitaria FyCUS. Durante esta edición, España ha marcado récord de participación, convirtiéndose en el país europeo con mayor presencia en 2025.
Tal como ha explicado Jorge Mallado en conversación con La Voz de Alcalá, el reto elegido partía de un escenario muy concreto: qué hacer con kilos de basura inorgánica tras una misión a Marte de tres años. De esa pregunta nace FENyX, el proceso desarrollado por el equipo. La propuesta se centra en reciclar cerca del 50% de los residuos, principalmente plásticos y materiales poliméricos como textiles o envoltorios.
La solución planteada combina biotecnología y recursos del propio planeta. Mediante bacterias, los residuos plásticos se degradan hasta sus componentes más simples; a esta base se le añade regolito marciano, el característico mineral rojo de Marte, abundante, resistente a altas temperaturas y capaz de proteger frente a la radiación, uno de los principales problemas del planeta por su débil atmósfera. La mezcla incorpora una resina y se expone al exterior, donde la radiación ultravioleta marciana actúa como agente de curado natural, solidificando el material. El resultado es un bloque ligero, resistente y aislante, apto para la construcción de infraestructuras.
Material «infinito»
«Con esto podemos hacer material de construcción “infinito” con los recursos que ya tenemos, sin necesidad de que nos manden nada de la tierra, ahorrando enormes cantidades de dinero», resume el alcalareño. La presencia de Jorge Mallado y Marta Pavón en un proyecto de alcance mundial supone un orgullo para la ciudad y los sitúa de lleno entre el talento joven con mayor proyección internacional.


