Restos de animales muertos cerca de la Hacienda La Boticaria. Marina Ortiz

Los restos de animales muertos localizados en las inmediaciones de la Hacienda La Boticaria continúan en el lugar un mes después de que se hiciera público el hallazgo, pese a que la zona permanece precintada por los agentes de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.

El 22 de diciembre, el Ayuntamiento hizo pública una nota informativa en la que señalaba que la Policía Local había trasladado a la Consejería de Medio Ambiente y al Seprona el hallazgo de restos de aves y otros animales muertos. En dicha comunicación se indicaba que la zona había sido acordonada y que se estaban tomando muestras para determinar tanto la causa de la muerte como el origen de los residuos, que también habían aparecido amontonados en otros puntos de la provincia.

Según esa información municipal, los restos serían retirados una vez lo autorizara la Fiscalía, tras la recopilación de pruebas, y la detección de chips identificativos en algunos de los cadáveres podría facilitar la identificación de las personas responsables.

Semanas más tarde, Alwadi-ira – Ecologistas en Acción, ha dirigido escritos al Ayuntamiento y a la Delegación Territorial de Medio Ambiente y Sostenibilidad de Sevilla. El colectivo ecologista expone que se ha detectado la existencia de hasta tres vertederos de restos animales, ubicados en el espacio donde en su día estaba proyectado el polémico campo de golf, a escasos metros del camino de Cuesta Carretilla. Los tres puntos han sido perimetrados con bandas de señalización.

En dos de estos vertederos abundan restos de aves, mientras que en el tercero predominan restos de mamíferos, apreciables por la longitud de los huesos. El grupo ecologista señala que el hedor que desprenden es «nauseabundo» debido al avanzado estado de descomposición y subraya el gran volumen de restos depositados.

Alwadi-ira advierte de las consecuencias ambientales que ya estaría provocando esta situación, citando como ejemplo el envenenamiento de un perro, certificado por un veterinario tras ingerir restos, así como la muerte de un milano real en las inmediaciones. A su juicio, se trata de un episodio inédito en el término municipal, con un impacto directo sobre la cadena trófica, especialmente en las aves rapaces.

Además, según ha podido conocer La Voz de Alcalá, han aparecido restos similares en Carmona y en otros puntos de la provincia, lo que amplía el alcance del problema más allá del ámbito local. En la actualidad, el caso se encuentra en manos de la Junta de Andalucía y del Seprona.