Isco Domínguez junto a su primer libro De la Nada a Wall Street. Marina Ortiz

Isco Domínguez ha decidido dar un paso más en su trayectoria personal y publicar su primer libro. A los 50 años y con una vida ligada al mantenimiento de edificios, el alcalareño acaba de publicar De la nada a Wall Street, una obra que nace desde la experiencia propia y que reivindica que el mundo de la inversión no es exclusivo de grandes fortunas ni de expertos financieros.

El libro narra el recorrido de un trabajador sevillano que, sin títulos especializados ni privilegios económicos, se adentra en el universo de la bolsa a base de curiosidad, estudio y constancia. Una historia que, según explica su autor, pretende desmontar la idea de que los mercados financieros son terreno reservado a una élite. «Es el viaje de alguien que viene desde abajo, con esfuerzo, paciencia y propósito», resume.

Isco se dedica profesionalmente al mantenimiento de edificios, un oficio que le ha permitido estabilidad en los últimos años. Sin embargo, su inquietud por aprender y crecer le llevó a interesarse por la bolsa de valores. Esa curiosidad fue el germen del libro.
Comenzó combinando su interés por la inversión con otra de sus aficiones, el reciclaje. A partir de ahí, empezó a formarse, estudiar y dar sus primeros pasos en los mercados financieros. De ese proceso de aprendizaje, errores y avances surge De la nada a Wall Street, un relato que mezcla experiencia personal y reflexión.

La obra no se presenta como un manual técnico, sino como una historia de iniciativa y mentalidad, pensada para quienes sienten que parten sin ventajas pero quieren intentarlo.
Más allá de su faceta como escritor, Isco Domínguez también ha desarrollado una intensa trayectoria artística. Su pasión es la escultura, disciplina que le ha llevado a trabajar durante más de siete años en parques temáticos de Portugal, Polonia, Francia y Alemania, creando paisajes artificiales y escenografías con el cincel y el martillo.

Aquella etapa internacional le aportó experiencia y crecimiento profesional, aunque también sacrificios personales. «Te quita tiempo de tu familia», reconoce. Por eso decidió regresar y establecerse en Sevilla, optando por un trabajo que le permitiera mayor estabilidad y cercanía con los suyos. De la nada a Wall Street es su primer libro publicado, aunque no el último. El autor ya ha comenzado a trabajar en una segunda parte, con la intención de seguir desarrollando la historia y ampliando el mensaje que quiere transmitir.