Los trabajadores de la fábrica de Santa Bárbara Sistemas en Alcalá de Guadaíra están llamados este miércoles, 1 de julio, a secundar paros de dos horas para denunciar la incertidumbre laboral provocada por la paralización de los contratos marco de mantenimiento de los carros Leopard y del programa Obús.
La convocatoria ha sido anunciada por el Comité de Empresa, que alerta de las consecuencias que esta decisión del Ministerio de Defensa puede tener para una de las principales industrias de Alcalá y para el tejido empresarial auxiliar que depende de su actividad. Según la representación laboral, más de 500 familias ven amenazada su estabilidad por la falta de carga de trabajo.
Los trabajadores aseguran que la paralización afecta a los programas de mantenimiento, al ciclo de vida de los vehículos militares y a la planificación industrial de la factoría alcalareña. «La paralización de los acuerdos marco de mantenimiento del Obús y del Leopard genera un escenario que invita a la preocupación», ha manifestado el comité.
La plantilla teme además que la incertidumbre provoque la salida de trabajadores especializados, cuya experiencia resulta difícil de sustituir. El comité advierte de que la pérdida de este personal cualificado podría tener consecuencias sobre otros programas relevantes, como el Dragón 8×8, además de comprometer plazos de producción y proyectos futuros.
Nuevas movilizaciones en Sevilla
Tras los paros previstos en la planta de Alcalá, el comité ha convocado una concentración para el miércoles 8 de julio frente a la Subdelegación del Gobierno en Sevilla. La movilización buscará exigir al Ejecutivo central que reactive los contratos y garantice la continuidad de la actividad industrial.
La representación de los trabajadores advierte de un posible «riesgo de destrucción de empleo». «De mantenerse esta situación, podrían perderse capacidades industriales difíciles de recuperar y debilitarse el conjunto del sector», ha señalado.
El impacto de la paralización no se limita a la fábrica de Alcalá. La planta de Trubia, en Asturias, también se encuentra afectada por la supuesta cancelación de la fabricación de tubos de 120 milímetros para los carros Leopard. El retraso del programa VAC podría empeorar igualmente la situación en este centro.
Desde el Comité de Empresa han reclamado al Ministerio de Defensa que «actúe con responsabilidad» y garantice tanto la carga de trabajo como los puestos de empleo de la factoría alcalareña y de las empresas auxiliares vinculadas a ella.
