La recogida separada de residuos orgánicos mediante contenedores inteligentes comenzará a implantarse de forma progresiva en Alcalá de Guadaíra durante el próximo mes de junio. El Ayuntamiento, junto a Aira Gestión Ambiental, desplegará un total de 330 nuevos contenedores destinados a la fracción orgánica, además de poner en servicio dos nuevos vehículos compactadores 100% eléctricos para la recogida de biorresiduos.

El proyecto contempla la instalación de 250 contenedores de carga lateral y 80 de carga trasera equipados con cerradura electrónica, identificación de usuario y sistema de pesaje. La implantación se adaptará a las características de cada zona de la ciudad y ampliará de forma significativa la red iniciada en 2024 en barrios piloto como Nueva Alcalá y Campo Alegre.

La alcaldesa de Alcalá de Guadaíra, Ana Isabel Jiménez Contreras, ha presentado este nuevo sistema junto a los dos vehículos compactadores eléctricos adquiridos por Aira Gestión Ambiental. Según ha explicado el Ayuntamiento, esta actuación forma parte de la apuesta municipal por la sostenibilidad, la modernización de los servicios públicos y la reducción del impacto ambiental.

El despliegue de los nuevos contenedores irá acompañado de una campaña de sensibilización e información bajo el lema ‘Abre la Puerta al Orgánico’. La iniciativa incluirá puntos informativos, reparto de tarjetas identificativas, cubos domésticos y bolsas compostables, además de atención directa a vecinos y comercios.

Los nuevos contenedores incorporan sistemas de identificación de usuario que permitirán mejorar el control de la recogida y reducir el porcentaje de residuos impropios. Para facilitar el acceso al sistema, Aira Gestión Ambiental distribuirá tarjetas identificativas entre la ciudadanía y habilitará una aplicación móvil desde la que también podrán abrirse los contenedores.

La alcaldesa ha señalado además que las ordenanzas fiscales previstas para 2026 contemplan bonificaciones en la tasa de basura para los ciudadanos que participen en este sistema de reciclaje. “Según las ordenanzas fiscales previstas para 2026, el reciclaje de orgánica permitirá acceder a una bonificación inicial del 15% en la tasa, que podrá incrementarse progresivamente con el reciclaje de otras fracciones como vidrio y envases”, ha explicado Jiménez.

Reducción de emisiones y ahorro económico

El Ayuntamiento ha destacado también el impacto ambiental de la incorporación de los nuevos vehículos eléctricos. Según los datos aportados, un vehículo compactador diésel destinado a la recogida municipal de residuos consume cerca de 18.000 litros de combustible al año, considerando una media de 45.000 kilómetros recorridos y un consumo aproximado de 40 litros por cada 100 kilómetros.

Este consumo supone un coste anual cercano a los 27.000 euros en combustible y unas emisiones aproximadas de 48 toneladas de CO₂ por vehículo. La incorporación de dos vehículos 100% eléctricos permitirá reducir alrededor de 70 toneladas anuales de emisiones de CO₂, además de generar ahorro en combustible y mantenimiento.

La actuación relativa a los contenedores inteligentes ha supuesto una inversión superior a los 423.000 euros. Todo el proyecto está financiado a través del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia mediante fondos europeos Next Generation EU y la colaboración de la Consejería de Sostenibilidad y Medio Ambiente de la Junta de Andalucía.

Jiménez ha subrayado que “la implicación ciudadana será clave para el éxito del proyecto” y ha afirmado que “reciclar más y reciclar mejor no solo beneficia al medio ambiente, sino que también contribuye directamente a reducir los costes del tratamiento de residuos y, por tanto, tiene un impacto positivo en la futura tasa de basura”.

Desde el Ayuntamiento y Aira Gestión Ambiental insisten en que la correcta separación de los residuos orgánicos permitirá reducir la cantidad de residuos destinados a vertedero, mejorar los índices de reciclaje y avanzar hacia una economía circular más eficiente y sostenible.