La electrificación de la catenaria del tranvía de Alcalá ya es una realidad en parte del trazado, lo que permitirá la circulación de trenes en fase de pruebas. Ante esta nueva situación, la Consejería de Fomento, Articulación del Territorio y Vivienda ha lanzado un aviso dirigido tanto a conductores como a peatones para que extremen las precauciones y respeten la señalización.

En concreto, la puesta en tensión afecta al tramo comprendido entre la Venta La Liebre, a la altura del recinto de talleres y cocheras, y la avenida de la Constitución, ya en pleno entorno urbano. Este avance implica que los trenes podrán comenzar a realizar pruebas dinámicas, lo que incrementa la necesidad de reforzar las medidas de seguridad en el entorno del trazado.

Para ello, técnicos de la Consejería han mantenido una reunión de coordinación con la Policía Local con el objetivo de establecer un dispositivo informativo y preventivo. Desde ambas administraciones se insiste en la importancia de respetar las señales de tráfico y utilizar exclusivamente los pasos y viales habilitados para cruzar la vía, evitando accesos indebidos que puedan poner en riesgo la seguridad.

La electrificación supone la energización del sistema a 750 voltios en corriente continua, un paso clave que permitirá comprobar el correcto funcionamiento de toda la infraestructura eléctrica. A partir de ahora, se desarrollarán pruebas destinadas a verificar la interacción entre tren, vía y sistema de electrificación, así como el comportamiento del material móvil.

Entre los aspectos que se evaluarán durante estos ensayos se encuentran la captación de energía, la respuesta de los sistemas de tracción y frenado y la fiabilidad del conjunto de instalaciones. Asimismo, se analizarán parámetros esenciales como la geometría de la catenaria, el gálibo y las condiciones de explotación en los distintos tramos del recorrido, en una fase decisiva antes de la puesta en servicio del tranvía.