El documental ‘Quejíos y Leyendas’, dirigido por el alcalareño Jesús Ballesteros, se ha presentado en el teatro Gutiérrez de Alba despertando un notable interés entre los aficionados al flamenco. La obra, rodada en la propia ciudad, apuesta por el lenguaje audiovisual para profundizar en el conocimiento y la difusión de este arte, contando además con la participación de artistas locales.

El delegado municipal del área de Identidad, Christopher Rivas, ha destacado el valor del proyecto, subrayando que se trata de “un trabajo que une historia, emoción y música para conectar pasado y presente”, poniendo en valor el flamenco como una de las expresiones culturales más profundas de Alcalá de Guadaíra. Asimismo, ha incidido en que el interés por este arte se mantiene vigente entre todas las edades, reforzando las señas de identidad locales.

El documental, que tiene una duración aproximada de 50 minutos, nace como un Trabajo de Fin de Grado y ha evolucionado hasta convertirse en una propuesta audiovisual que combina elementos sensoriales y emocionales. La narrativa entrelaza la leyenda de la princesa Al-Guadaíra —contada por un profesor a su alumnado en el Castillo de Alcalá— con la esencia del flamenco en la ciudad, de la mano de la Peña Flamenca El Arrabal.

A través de la poesía de José María Gutiérrez de Alba, la narración oral y los diferentes palos flamencos, la obra reconstruye una historia de amor, traición y destino. Cada estilo musical sirve para expresar emociones como la inocencia, la rebeldía, la alegría o la pérdida, mientras las voces de los narradores se combinan con los testimonios de los propios artistas, que conectan sus vivencias con los sentimientos universales que atraviesan la historia.

De este modo, ‘Quejíos y Leyendas’ plantea el flamenco como un puente entre el pasado y el presente, capaz de transformar experiencias históricas en emociones actuales a través del arte.

La cita concluyó con una actuación en directo de algunos de los artistas participantes en el documental, quienes ofrecieron una demostración de cante, baile y palmas sobre el escenario, cerrando la jornada con una muestra viva del flamenco que protagoniza la obra.