Uno de los espacios verdes más amplios del barrio de Rabesa presenta evidentes signos de deterioro en los últimos meses. Se trata del Parque Federico García Lorca, situado entre la Avenida Salud Gutiérrez y la calle Orense, que ofrece una imagen muy descuidada que poco tiene que ver con el lugar que se inauguró en julio del 2022 y que presentaban como «un lugar para llenarlo de vida».
En la zona infantil, el suelo aparece cubierto de residuos que van desde cáscaras de pipas hasta latas de refresco, papeles y bolsas de plástico. Aunque parte de esta situación puede atribuirse a la falta de civismo de algunos usuarios, lo cierto es que las papeleras cercanas se encuentra completamente rebosantes, lo que impide depositar nuevos desperdicios y agrava la acumulación de basura en el entorno.
El problema no se limita a la suciedad. La altura del césped y la maleza es excesiva en varias áreas del parque, especialmente en la zona donde se encuentran las redes de equilibrio con cuerdas, dejando estos aparatos prácticamente inutilizables y dificultando el uso normal de las instalaciones.
La tirolina no funciona y su cable presenta un desgaste evidente, con riesgo de rotura, lo que genera preocupación en un espacio frecuentado por menores. Peor aún es el estado del tobogán que conecta los distintos niveles del parque. El suelo de la parte superior está completamente hundido y cuenta con grandes socavones a su alrededor. Esto además hace que la plancha de metal del tobogán esté totalmente al descubierto, dejando expuestas sus esquinas y convirtiéndose así en un peligro añadido.

La delegada de Medioambiente, Luisa Campos, tras ser consultada por La Voz de Alcalá, ha indicado que se encuentran «trabajando en todos los parques y zonas verdes de la ciudad, porque después de las lluvias hay que desbrozar». Por su parte, el delegado de Hábitat Urbano, David Delgado, ha reconocido que desconocía estos desperfectos y ha asegurado que procederán a revisarlos.
