El río Guadaíra ha amanecido este jueves cubierto de espuma blanca en las inmediaciones del molino del Algarrobo, en Alcalá de Guadaíra, en un nuevo episodio de contaminación que afecta al tramo urbano del cauce. La acumulación se ha detectado a primera hora de la mañana bajo uno de los arcos del histórico molino, donde la corriente ha concentrado una densa capa de espuma visible desde los senderos peatonales de la ribera.
Las imágenes muestran cómo la espuma se arremolina bajo el pequeño puente de ladrillo y piedra y se extiende aguas abajo, formando una masa compacta que contrasta con el tono turbio del agua. Parte de esa espuma queda retenida en la lámina situada tras el azud, mientras el resto es arrastrado por la corriente en dirección al tramo bajo del río.
Fuentes de la Delegación de Medio Ambiente del Ayuntamiento de Alcalá de Guadaíra, consultadas por La Voz de Alcalá, han señalado que a primera hora no tenían constancia de ningún aviso o denuncia formal relacionado con este episodio de espuma blanca. No obstante, el fenómeno vuelve a situar el foco sobre la calidad del agua del Guadaíra, un asunto que ha sido objeto de debate recurrente en la ciudad.


