Esaú Pérez, portavoz del PP de Alcalá / LVA
Esaú Pérez.

El PP de Alcalá ha presentado dos mociones para su debate en el próximo Pleno de la Corporación. Por un lado, solicita la protección del molino del Arrabal y la elaboración de un informe sobre su estado actual; por otro, plantea la actualización y cumplimiento del Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS).

Protección e informe del molino del Arrabal

En la primera iniciativa, el PP propone incluir los restos del molino del Arrabal como edificio autónomo en el catálogo de edificios y elementos con protección estructural del PGOU de Alcalá.

En la exposición de motivos, el grupo recuerda que en 1253 el rey Alfonso X el Sabio concedió al Concejo de Sevilla el castillo de Alcalá de Guadaíra junto con el molino del Arrabal, y que en 2007 la corporación municipal hispalense cedió el recinto fortificado al Ayuntamiento de Alcalá, incluyendo este elemento patrimonial.

Según la moción, el molino, cuya fábrica era similar a la de los molinos de San Juan y Benarosa, ha sufrido un deterioro constante desde mediados del siglo XX hasta quedar en ruinas, y sus restos «nunca se han incluido en el catálogo de edificios y elementos con protección estructural del PGOU de Alcalá pese a su indiscutible valor histórico».

El PP solicita además instar a la Delegación de Patrimonio a elaborar un informe sobre la situación actual del molino con vistas a su futura restauración, así como informar de la propuesta al Consejo Local de Patrimonio.

Actualización y cumplimiento del PMUS

La segunda moción registrada por el Grupo Popular se centra en el Plan de Movilidad Urbana Sostenible (PMUS), finalizado el 21 de septiembre de 2021 y recibido por el grupo municipal el 16 de noviembre de 2023, sin que, según señalan, conste una evolución posterior.

En el documento se enumeran varios aspectos que el PP considera «deficiencias o puntos débiles». Entre ellos, una excesiva dependencia de datos previos a la pandemia, una falta de concreción en la implementación y financiación, una insuficiente integración con la escala metropolitana —incluida la futura línea de tranvía—, escasa atención a la logística urbana y la distribución de mercancías, y la ausencia de indicadores claros de seguimiento y evaluación.

La moción subraya además la cuestión de la accesibilidad. Según los datos recogidos en la encuesta domiciliaria del propio plan, un 6,1% de los encuestados presentaba algún tipo de discapacidad, cifra que, extrapolada a una ciudad de más de 77.000 habitantes, supondría alrededor de 4.700 personas. El estudio también refleja, según el PP, numerosos itinerarios no accesibles debido a elementos del mobiliario urbano y otros obstáculos.

Por todo ello, el Grupo Popular propone realizar una actualización del PMUS tras más de cuatro años desde su redacción, elaborar un cronograma con fases y medidas claras para su cumplimiento, y desarrollar un Plan de Seguimiento con indicadores clave de desempeño cuantificables y mecanismos de revisión periódica.