Vuelve el ciclo de visitas guiadas gratuitas al convento de Santa Clara en su tercera edición. De febrero a mayo en cuatro sábados (14 de febrero, 14 de marzo, 18 de abril y 9 de mayo) con dos sesiones matinales cada día (9:30 horas y 11:30 horas) ante la expectación causada en las pasadas ediciones.

El convento de clausura de las Hermanas Clarisas, un enclave muy arraigado en Alcalá de Guadaíra pero poco conocido, empieza a tomar un lugar de relevancia en el conocimiento público de la historia y el patrimonio local. Por su carácter de clausura permanece cerrado al público la mayoría del año, pero ha comenzado a poner en valor su arquitectura y sus obras artísticas para el público gracias al programa municipal de visitas guiadas.

Se trata de una iniciativa que parte de las Delegaciones de Patrimonio, Turismo y Museos para poner en valor el patrimonio local más desconocido o no público que se organiza dos veces al año, en primavera y otoño, según ha explicado el propio delegado. El edil ha avanzado que las entradas gratuitas se reservan a través del portal municipal entradas.alcaladeguadaira.es, a lo que se añade, como novedad, la reserva telefónica como apoyo a las personas mayores o menos habituadas a las nuevas tecnologías (Delegación de Turismo: 955 796 238).

Para el delegado de Cultura, Patrimonio y Museos, Christopher Rivas, este ciclo “sirve para poner en valor no sólo esta construcción y su historia para Alcalá de Guadaíra, sino también toda la labor que se realiza en su interior hoy día y sus lazos con la comunidad. Rivas ha agradecido la disposición de las Hermanas Clarisas para permitir que la ciudadanía alcalareña conozca el legado histórico y artístico que atesoran estos muros en pleno corazón de Alcalá, en la céntrica calle Nuestra Señora del Águila (calle La Mina), y que cuenta entre sus dependencias con una hermosa capilla, un patio andaluz tradicional y un obrador cuyos dulces tienen una merecida fama por toda la provincia, además de auténticas obras de arte.

Asimismo, Rivas también ha resaltado la colaboración del experto guía para las visitas, Alejandro Redondo Torres, licenciado en Bellas Artes por la Universidad de Sevilla, con especialización en restauración y conservación, y ligado desde sus orígenes a la Hermandad del Perdón, corporación muy vinculada con el Convento donde se alojó el crucificado titular de la hermandad.

Breve historia del Convento

La presencia de la congregación de las monjas Clarisas siempre ha estado muy presente en Alcalá de Guadaíra. El Convento de las Madres Clarisas fue fundado en 1597 mediante licencia del Cardenal Arzobispo don Rodrigo de Castro y con la ayuda del Ayuntamiento de Alcalá que aportó 2.000 ducados, importante cantidad para la época que sirvió para costear la edificación del monasterio. Cuando en el siglo XIII San Francisco de Asís fundó la fraternidad franciscana, la organizó en tres órdenes: La Orden Primera, integrando a los frailes menores; la Segunda, a las madres clarisas; y la Tercera, a los laicos consagrados. Las tres Órdenes estuvieron presentes en Alcalá durante siglos, las dos primeras en el antiguo convento de San Francisco, mientras que la Orden Segunda sigue presente en este monasterio.

Desde entonces hasta la actualidad, el edificio ha resistido siglos de cambios y reconstrucciones y cientos de hermanas han vivido en vida contemplativa dedicadas a la oración entre sus muros. Actualmente, junto a su vida de oración, las Hermanas Clarisas son maestras en la repostería tradicional, con más de 50 especialidades de dulces artesanos: Tortas de Alcalá, Roscos de Reyes, yemas de Santa Clara, mantecados, troncos de Navidad, y muchas más delicias que el público puede adquirir habitualmente en el despacho del Convento, por la calle Alcalá y Orti.